QUINCENA, AMADA QUINCENA
(Poema)

Poema, que hace alusion, a lo efimera que es la quincena, que devenga un trabajador asalariado, que se mata de sol a sol para llevar algo de sustento a su hogar.

Quincena, Amada quincena, te espero con ansias locas,

quiero tenerte entre mis manos, poderte acariciar

Hoy es el dia esperado, ¡cuanto te quiero disfrutar!

vienes a mi cada quince dias, pero al ratito te me vas

por ti trabajo dia tras dia, muchas veces sin descansar

el dia que llegas a mi, me dan ganas de llorar

te agarro con mucho anhelo, me da mucha felicidad.

luego de un contentillo, poco a poco te me vas.

 

Solo unos minutos te tengo entre mis manos

sonriente te acaricio. no te alcanzo a calentar

en solo unos pocos minutos, se que te esfumaras

te guardo en mi bolsillo que me comienza a cosquillear

voy contigo a casa, sonriente y con mucho afan

en la tienda  donde me fian me sonrien con malicia

alli te quieres quedar, el tendero con su sonrisa

ya de mi bosillo te quiere sonsacar.

 

Le hago señar que espere, porque te quiero contar

apenas me ve llegar mi señora dice con mucha sorna

¡si no traes la quincena, te tienes que largar!

vea que no hay mercado ni nada para tragar.

te saco de mi bolsillo, te comienzo a estirar.

quincena, amada quincena, ya te vas a esfumar.

te divido en varias parte, pues las cuentas debo pagar

tome, abonele mija al tendero y que el mercado nos vuelva a fiar

 

Tome pague las facturas, los servicios no pueden esperar

pues si no pagamos mañana, seguro los cortaran

esto es para la leche y los huevos, lo otro es para el pan

deje algo  ahorrado para el medico.-dice la vieja-

porque los chicos se pueden enfermar

padre, yo necesito para el uniforme y los zapatos -dice mi hijo Juan-

quincena, amada quincena cuanto te tengo que alargar

hoy en la tarde te recibi, ahora en la noche te me vas.

 

Eres una ilusion pasajera, por ti otros quince dias tengo que trabajar

mis calzoncillos estan ya muy rotos y no los pude reemplazar

ni siquiera una cervecita, contigo me pude echar

mañana sera otro dia, oh Dios mio tengo que descansar

otros quince dias trabajare para poderte agarrar

Mañana iniciare una nueva jornada, mi espalda al sol tendre que doblar

oh trerrible sol inclemente de mi en estos quince dias ten piedad

quincena, amada quncena, cuanto me haces ilusionar.

 

Autor Lorenzo Leon pardo

el trabalenguero del llano.

 

 

 

 


Lorenzo Leon

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Comentarios
Miquel Negre 49 semanas

Que poco dura la ilusión en casa del trabajador. Certero relato.

 
 
Lorenzo Leon 49 semanas

bonito