Comunicación entre padres e hijos

Esta mañana acababa de recoger la mesa y justo se sienta mi hijo adolescente pare desayunar. La foto que veis en el Post es el de después del desayuno. Total, le digo que acababa de limpiar y que por favor lo recoja y me dice que si, pero como cualquier adolescente entre el móvil y otros intereses pues se le olvida. Entonces se me ocurre probar algo nuevo y concretamente es el hacer una foto del desastre tras el desayuno y se lo mando por Wapp. Curiosamente a los pocos segundos me dice que ha recibido la foto y lo recoge. Es tan solo una anécdota habitual e incluso vulgar, pero me hace pensar sobre si los padres nos comunicamos correctamente con nuestros hijos y a la inversa. Al menos en mi caso que pertenezco a la denominada generación X, que somos aquellos nacidos entre el 69 y el 80. El salto digital es cuantitativo y en ocasiones casi gigantesco. En otra ocasión ya hace algunos años no recordaba una receta de comida y mi hijo que por aquel entonces no alcanzaba los 9 años me dijo que la buscara por internet y solucionado. Como bien sabemos al menos algunos adolescentes pasan cierto tiempo con su móvil, Wapp, RRSS y afines. Dicen algunos expertos en psicología y comportamiento humano, que para que haya o se produzca una comunicación sana entre padres e hijos hay que buscar momentos propicios para apartar la tecnología, tales como las comidas y afines para tener una grata, centrada y saludable comunicación. Si tienen que recoger el desastre de la comida o del desayuno puedes aplicar algo chocante como lo que yo he realizado y por ejemplo para el caso de una habitación desordenada de un adolescente, lo cual es bastante habitual, en lugar de decir tienes tu habitación echo un asco o eres un guarro, deberíamos transformar la acusación o el juicio en un lenguaje positivo tal como recoge tu habituación por favor porque así vas a estar más cómodo. Por otro lado al menos con otros padres y madres con los que hablo hemos pasado del Autoritarismo, es decir ordeno y lo de que decían algunos padres de "cuando seas padre comerás huevos" al negociar y debatir todo con nuestros hijos desde para encontrar un razonamiento lógico, que por un lado está bien, pero por otro hemos de reconocer que nos agota un poco. Llegada determinada edad en la adolescencia los niños o ya no tan niños, se pueden volver ciertamente independientes y rebeldes. Los códigos de comunicación de padres e hijos en ocasiones son un tanto diferentes y es como si habláramos diferentes lenguas o idiomas. En teoría los mayores tenemos y debemos acercarnos a su mundo para intentar entenderlo, pero también a la inversa. Estos momentos de cierta tensión se pueden suavizar con un mínimo de entendimiento y poniéndonos respectivamente en la piel de cada uno y también con una buena dosis de esa paciencia infinita que nos caracteriza a los padres y madres. ¿Y tú como te comunicas con tus hijos?


Eugenio Carrero Puertas

7 Blog Publicaciones

Comentarios