[Nayrana_4] El viaje a casa de Nayrana

Viajando a casa de Nayrana

El viernes fue un mal día para Beatríz. El coche comenzó a dar problemas por la mañana y para medio día tuvo que tomar taxi. No tuvo más opción que llamar a Nayrana y comunicarle que no podría llegar a su casa. Nayrana le comentó que estaría en la ciudad por la tarde, que bien podría pasar por ella, lo cual solucionó el problema del transporte.
A las 6 de la tarde en punto, Nayrana pasaba por su amiga a su departamento.

Gracias dijo Beatríz aparte de invitarme a la fiesta tuviste que pasar por mí, eso me deja en mala posición. Te prometo que la próxima...

No te preocupes interrumpió Nayrana ya encontraré como me pagues el viaje sonrió levemente

Beatriz se quedó pensativa... ¿Que planes tendría Nayrana?

Mejor que no preguntes dijo Nayrana interrumpiendo sus pensamientos

¿Cómo supiste lo que pensaba? inquirió Beatriz haciendo una mueca por demas fingida y forzada de terror de verdad eres una bruja

Con ver tu cara fue suficiente rió ligeramente Nayrana

Beatriz, en cambio, se carcajeó con libertad Ya lo sé, siempre me han dicho que soy demasiado expresiva

Después de unos minutos tomaron carretera. Comenzó la música, Beatriz sacó un par de bolsas de frituras de su bolsa de mano (si se le puede llamar "de mano" a algo con ese tamaño)

¿Te importa si como algo mientras conduces? los viajes siempre me dan apetito, no sé por que

Adelante, no te preocupes, de hecho traigo un par de botellas de cerveza en la hielera de la cajuela, si te animas

¿Bromeas? ¿este coche viene con hielera en la cajuela? bromeó Beatriz

Claro que no y esta vez Nayrana no pudo evitar una leve carcajada aproveché para comprar víveres, y en la cajuela traigo una hielera para camping para transportar lo que requiere refrigeración

Es la primera vez que te escucho reir así dijo Beatriz con una sonrisa en el rostro me gusta que sonrías, sé que tienes mucho de conocer a Gabriel, pero ni siquiera con él ví que tuvieras una risa así. ¿Hay alguna razón por la que no te guste reir?

Nayrana guardó silencio unos minutos. Beatriz continuó

No te preocupes, no debí preguntar, imagino que son cosas que prefieres no platicar, no debí preguntar

No es eso dijo Nayrana crecí en un ambiente muy silencioso y no estoy acostumbrada a expresar lo que pienso. En mi familia nunca hubo secretos, nos conocíamos tan bien que en el 90% de los casos no requeríamos hablar, bastaba con mirarnos y sabíamos lo que se requería. Me acostumbré a no hablar y entender mi entorno con un simple vistazo, detalles como el aroma, el sonido al respirar me decían todo lo necesario; supongo que aprendí el lenguaje corporal en base a mis acciones cotidianas.

Lo entiendo dijo Beatriz mientras metía un par de frituras en su boca lo que no entiendo es como siendo rica prefieres vivir tan lejos, si yo tuviera el capital que tienes rentaría un departamento en la ciudad y evitaría estos trayectos.

Sé a lo que te refieres respondió Nayrana sonriendo Y es por la misma situación, estoy acostumbrada al silencio, la ciudad me gusta, pero no viviría ahí, es demasiado ruidosa. Las fiestas, como la de hoy, me resultan molestas. Asisto, e incluso las organizo, por que las relaciones sociales y empresariales me lo demandan, pero no por placer, créeme. Esta capacidad que desarrollamos en la familia, de leer el lenguaje corporal, me permite saber quien miente, quien es hipócrita, quien asiste a las fiestas que organizo sólo para ver si en esta ocasión sí me atrapan en sus redes. Contínuamente me llevan diferentes "candidatos" a novios, a ver si alguno me gusta, hombres llenos de formalidades, de vanaglorias propias, de presunción y de vacuidad. Me han llevado hijos de embajadores, hijos de hombres acaudalados, incluso científicos y literatos, la realidad es que con verles por un par de minutos sé lo que desean y lo que esperan. Hubo quien, incluso, se atrevió a presentarme a una chica, tardé un poco más en comprender sus intenciones, pero no fueron más de 15 minutos.

Hablas como si estas fiestas se hicieran sólo para cazarte, y lo digo con “Z” y no con “S”

No lo podría expresar mejor dijo Nayrana pero la realidad es que no estoy interesada por el momento en este rubro

¿Puedo hacer una pregunta sin que te ofendas?

Claro dime

¿Te gustan los hombres o las mujeres? dijo Beatriz mientras miraba la bolsa de frituras que casi se terminaba

¡Vaya! dijo Nayrana sonriendo abiertamente nunca me lo habían preguntado tan directamente, por eso me gustas

Beatriz detuvo la fritura a mitad de camino entre la bolsa y su boca a medio abrir y la miró estupefacta. Nayrana soltó una sonora carcajada mientras veía su cara

Sí que eres expresiva, definitivamente

¡Idiota! dijo Beatriz mientras introducía la fritura en su boca por un momento casi me lo creo

Es la primera vez dijo Nayrana, todavía riendo que me río así en mucho, mucho tiempo. ¡Aaayy! dijo suspirando y recobró un poco la compostura me gustan los hombres, he tenido, incluso, algunas “escaramuzas nocturas” con uno que otro. Alguna vez durante la adolescencia compartí cama con otra chica, pero no fue muy de mi agrado. No, creo que prefiero a los hombres.

¿Gabriel y tu...? dijo Beatriz bajando la mirada

Gabriel y yo no somos nada de eso dijo Nayrana notando su mirada somos amigos, hermanos, incluso más que eso, hemos compartido momentos muy agradables y momentos sumamente aterradores, pero nunca hemos llegado más allá.

¿Gabriel es...?

No, no lo creo, le gustan las mujeres tanto como a mi los hombres

¿está libre?

En lo que a mi respecta dijo Nayrana con una amplia sonrisa puedes llevártelo a la cama... si se deja...

Beatriz pensó que la respuesta era rara, enigmática, a que se refería con eso de “si se deja”, continuó pensando mientras el paisaje se tornaba agreste y la oscuridad caía. Las pláticas giraron en torno a la escuela, el trabajo, la familia, etc. Durante unos minutos hubo silencio y Beatriz pudo observar unas pequeñas bolas de fuego que parecían igualar su velocidad e incluso acercarse lentamente al vehículo. Iba a hacer un comentario a Nayrana cuando vio su mano moverse lentamente frente a ella, haciendo un extraño movimiento y sintió como caía en un sueño profundo, tranquilo. Por un segundo sintió como el coche bajaba la velocidad, trató de abrir los ojos y vió a Nayrana platicando en la orilla de la carretera con dos mujeres vestidas de negro, sus ojos se cerraron nuevamente soñó con un ser sin forma, con alas plomizas y plasticoides pelear con las dos mujeres mientras Nayrana brillaba intensamente, trató de abrir sus ojos, pero volvieron a cerrarse, soñó nuevamente con un fuego intenso y seres demoniacos que les perseguían, un rostro pegado al suyo, mientras Nayrana lo desvanecía con un rayo de luz.

¡Beatriz! escucho la voz de Nayrana llamándole ¡Beatriz despierta!

Beatriz se sentó apresurada dándose cuenta que estaba dentro del coche, miró a su alrededor algo desubicada y vió las paredes de la cochera, la puerta de la misma atrás del coche, abierta.

¿Estás bien? inquirió Nayrana te quedaste dormida a mitad de camino y preferí no despertarte.

Sí, solo... Beatríz sacudió la cabeza lentamente seguro estoy mas cansada de lo que pensé, es la primera vez en mi vida que me duermo en carretera.

Es probable sonrió Nayrana incluso roncaste un poco

¡No inventes! ¡Qué verguenza! dijo Beatriz tapándose la cara con las manos ¡No sabía que roncaba!

No roncaste dijo Nayrana con una risa leve estaba bromeando

¡Que mala!

Solo bromeaba volvio a decir vamos, baja, tenemos que descargar los víveres

Creí que los ricos tendrían sirvientas dijo Beatriz riendo mientras bajaba del coche

Tengo siete, y tres cocineras, y cuartro jardineros y dos mayordomos y dos choferes... ah y cuatro astronautas para cuando quiera ir a la luna dijo Nayrana riendo

Beatriz rio alegremente mientras se acercaba a la cajuela para ayudar

La realidad solo tengo un jardinero, y ahorita esta de descanso dijo Beatriz sonriendo La casa es mi único entretenimiento, créeme, no dejaría que nadie más metiera mano.

¿Y para mañana que vas a hacer? preguntó Beatriz

Para eso hay servicios que contratas por noche, me sale más económico y no tengo que lidiar con los problemas de contratar gente y el papeleo que eso implica.

Al alejarse del coche Beatriz notó algo extraño en el mismo... ¿Tenía una rayadura a lo largo del coche, del lado copiloto? en realidad no lo recordaba

Beatriz llamó Nayrana al tiempo que cerraba la puerta de la cochera ¿sigues dormida? Anda que tengo hambre

Seguro contestó Beatriz ¿Qué se te antoja cenar? yo lo preparo

Usualmente me ceno una ensalada contestó Nayrana tengo todos los ingredientes en el refrigerador, aunque si quieres preparar algo diferente no me molestaría, ven, te llevo a la cocina

Beatriz sonrió alegremente y la siguió tratando de no pensar en lo extraño de sus sueños y en la rayadura del coche

 


Andres Guillermo Benavides Garza

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