La matanza de Crostton

Durante la navidad, en la noche de pascua, un terrible suceso sacude un pequeño pueblo que lo marcará para siempre. ¿Serás capaz de pasar de largo?

En un pueblo lejano, llamado Crostton, se construyó un colegio que tenía más de 200 años. En aquel pueblo la gente de mirada brusca y algo tosca, cerraba a cal y canto puertas y ventanas cuando se acercaba la noche del nacimiento, que así llamaban en aquella época a la noche de pascua. 

Había una leyenda sobre el pueblo; un asesino en la vispera de navidad mató a varios niños, entró incluso en sus casas, y los asesinó sin que nadie se percatara, ni sus padres que pretendían darles una sorpresa con la llegada de sus abuelos que vivían en otro pueblo cercano. Algunos sospecharon de un viejo profesor que era muy huraño con los pequeños, pero no se pudo demostrar.

 

Nunca supieron quién fue en realidad; dicen las lenguas más ancianas que un fantasma que odiaba a los niños; aquella noche escapó del inframundo, por lo que llevaba más de 200 años pagando su condena en el infierno. 

Pero también hubo un hombre despiadado en el que nadie se fijaba porque era el tonto del pueblo, o al menos eso creían. Aquella noche, harto de que los niños se metieran con él llamándole tonto y tirándole piedras, juró frente al espejo de su casa, que ese año no tendrían juguetes ni navidades. Nadie pensará en el tonto del pueblose dijo. Mientras los padres de los niños decoraban la vivienda y preparaban la comida de Pascua. Casa por casa se colaba por una ventana y atraía a los niños con señas. Estos, al verlo, iban a su encuentro pensando que el tonto caería de nuevo en sus bromas macabras.

El primer niño murió rápido, lo estranguló con una rabia que llegó a partir el cuello de la criatura. A los otros niños; los ahorcó con su propia sábana, a otro le partió la columna y al siguiente, Saúl se llemaba, con este que fue el más cruel con él, se ensañó; le rajó la barriga para que sus tripas quedarán fuera, luego se fue a cenar tan tranquilo, pero con un júbilo interior de satisfacción. 

Nadie en el pueblo sospechó de él y creyeron los bulos de las ancianas sobre fantasmas y demonios. La crueldad de las muertes hizo que todos quedarán convencidos que la matanza efectuada en vísperas de navidad fue causada por el fantasma en venganza por no lograr saldar su cuenta con el infierno; por lo que a partir de ese año durante la noche de pascua los niños eran custodiados por el sheriff del pueblo y sus ayudantes. 


Nuria De Espinosa

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