Siempre siguiendo utopías
Por caminos lóbregos
Sin más temores que fracasos
Que no traigan en sus bolsillos historias
Por contar por vivir o por creer
Será otro día en una cuerda
A mil metros de altura
Rutina del que ama los abismos
Sin creer en la valía de la productividad
Algo de no poder medirse en parámetros
Algo de encender fuego en Santos lugares
Algo de necesitar al poeta en la rutina
De imaginar dragones en tristes planillas
De creer en miradas y nuevos amores
Una melodía de magia y universos…