Ese momento del dia, o la noche,
Donde todo se hace nada,
Y te convertis en parte de un todo que a nadie le importa.
Te das cuenta de que ni la mas energica imaginacion te podria salvar,
Ni las historias mas romanticas te acompañarian de verdad.
Estas solo, y tu respiración es la única melodia que tus oidos se atreven a escuchar.

Las lágrimas no sirven de consuelo y los gritos no liberan ningún sentimiento,
El cuerpo reclama no hacer nada, solo estar, porque dejar de existir no es una posibilidad,
¿Acaso la tomaría por sobre otras si pudiera?
No lo pruebes, de seguro lo haría,
Aunque sus acotadas fuerzas no alcanzarían.

Proclama a la luna como aquella bella reina que lo acompaña,
Y al sol lo convierte en el frívolo rey que lo esclaviza y azota su ya enrojecida mirada.
No hay marea que controlar en su interior, porque el pequeño arroyo ya se secó,
Todo se mantiene calmo, y el show dorado termino por desnudar al álamo. +