De fuego eran sus entrañas
Pero el clima y las costumbres
Habían dejado atrás aquel incendio
Una desmemoria más que trágica
Algo de una comodidad crónica
Habían resistido el feroz asedio
De mil demonios llenos de hambre
Viendo sin estar caer sus alas
Entre versos en la oscuridad
Fue buscando levantar su reino
Lleno cada esquina de verdad
Hizo de la magia un día eterno
Y en el volvió a pensar en la ilusión
Volvía a creer en las estrellas
Firmó en un ojalá allende los mares
Confío en unos ojos que no podía ver
Tendió puentes sin miedo
Pues en la derrota había sido formado
Y aquí en estas letras tiene sus banderas
Algo de tus maneras en la distancia
Del baile como conjura de los dioses
Algo de una belleza en la que existir…